“The law of attraction is this: You don’t attract what you want. You attract what you are.” "Tu no atraes lo que quieres. Tu atraes lo que eres."
Albert Einstein
domingo
La economía de la Felicidad
“The law of attraction is this: You don’t attract what you want. You attract what you are.” "Tu no atraes lo que quieres. Tu atraes lo que eres."
El Camino Rubí: la vuelta a Casa de las mujeres

“Llegar a Una misma, caminar hacia Casa es un viaje heroico como tan bien relata Maureen Murdock. Supone una prioridad en esta sociedad patriarcal y enferma, si se quiere habitar conscientemente este Cuerpo y formar parte activa de la real realidad y no ser una moneda de cambio más del sistema. Para una mujer, regresar al Hogar, es harto complicado (entiendo que también lo es para un hombre que anhela habitarse) pues SU HOGAR (CUERPO, MENTE Y ESPÍRITU) ha sido, y continúa siendo, difamado, herido, humillado, apartado y condenado por los siglos de los siglos”
Erika Irusta
Pero ¿de qué Casa estoy hablando?Hablo del Cuerpo y Alma de cada mujer, del universo mágico e intenso de cada una de nosotras, que como a la noche más oscura, tememos y huimos de ella desconociendo que es en la calma de la oscuridad donde encontramos la Luz más brillante de cada mujer.
Hoy la luna nueva me acompaña y yo me siento aquí, compartiendo con quien quiera compartirse, el valor de volver al Hogar.El Camino Rubí de las guerreras del Amor que recuerdan quiénes son ellas,quiénes fueron sus ancestras y legan sus semillas a sus hijas. Es este camino en espiral el que nos lleva al centro de nuestro Universo y es allí donde reside nuestra Diosa.
Se trata de una Diosa peculiar porque su tamaño es similar al de una niña pequeña, de hecho se parece mucho a nosotras de pequeñas. Nos contempla con ojos brillantes y sonríe desinhibida. Su cuerpo cambia, al compás de nuestras emociones o ¿es su transformación lo que nos hace vibrar de una u otra manera? No lo sé y no me importa no saberlo porque intuyo que Ella, que soy Yo (Yo que soy Ella), está tan fundida en mi Cuerpo y en mi Ser que no hay principio ni final. En sus ciclos, que son los nuestros, invito a perdernos.
Perdernos de este abrumador caos significa encontrarnos en la intensa realidad.Como diosas que somos hemos de conectar con el poder de regresar, la capacidad de tomar el hilo y deshacer lo tejido para llegar al Origen y mirarnos al espejo. Hacedlo, hermanas. Id ahora al espejo. Miraos bien. Directamente a los ojos. No huyáis. Respirad. Cerrad los ojos frente al espejo. Respirad. Abridlos de nuevo ¿Quién está ahí? ¿Quién brilla al fondo de vuestra pupila? Sentidla. Sentiros. Esa luz cómplice es Ella. Es la antigua conocida: la Madre, la Hija y el Espíritu de Vida.
Llegar a Una misma, caminar hacia Casa es un viaje heroico como tan bien relata Maureen Murdock.Supone una prioridad en esta sociedad patriarcal y enferma, si se quiere habitar conscientemente este Cuerpo y formar parte activa de la real realidad y no ser una moneda de cambio más del sistema. Para una mujer, regresar al Hogar, es harto complicado (entiendo que también lo es para un hombre que anhela habitarse) pues su Hogar (cuerpo, mente y espíritu) ha sido, y continúa siendo, difamado, herido, humillado, apartado y condenado por los siglos de los siglos.
Desde el antiarrugas o wonderbra hasta las cesáreas programadas o implantes mamarios, podemos contar cada día los miles de sistemas inventados por el hombre (en su gran mayoría. Entiendo que se trata de hombres inconscientes, ya que el hombre consciente es un maravilloso compañero), para que la mujer controle su indómito cuerpo. Artefactos que nos hablan de lo imperfectas que somos y de lo necesario que es aplacar cada impulso e instinto femenino.
Por mucho que tratemos de jugar a este juego, sólo encontramos dolor. Muchas dejamos de comer en nuestra adolescencia (algunas durante toda la vida) huyendo de quiénes éramos, porque la que veíamos en el espejo era una mujer fea y perversa, que poco se parecía a las mujeres celestiales de los anuncios. Supusimos que si no éramos así nadie nos querría, que estaríamos condenadas a no ser amadas (el fin de toda mujer). Sin dudapensábamos, inconscientemente, que el gran valor de una mujer residía en su capacidad de aparentar ser otra ¡Estábamos tan pérdidas! Tanto que muchas dejaron y dejan su vida en esta maquiavélica confusión.
¿Cuántas se han dejado consumir de pena? Y aún aceptamos escuchar que ésa es la naturaleza de la mujer: el ser pasivo sin coraje que se abandona a los caprichos del corazón. Hermanas, dejemos de creernos esas patrañas ¿Cuántas mujeres sin coraje conocéis? Porque yo no conozco ni una ¿Y corazones caprichosos? Ninguno. Porque el corazón es más sabio que nuestra mente, lo que ocurre es que es indomable y eso da “miedo”.
Volver a Casa, reconciliándonos con nuestra madre, compartiendo sonrisas cómplices con nuestras hijas y mimando a nuestras hermanas es posible, es real y es Aquí y Ahora. Hemos de poner fin a esta rotura entre alma y cuerpo, que tanto sufrimiento nos sigue trayendo. Pero ¿Cómo? Conectemos con nuestra niña y con nuestra diosa cada día, mirándonos en el espejo.
Abracémonos cada vez que tengamos miedo y pidámonos a nosotras mismas ser el cambio que queremos.
Y tú ¿qué te pides, hermana?
Que así sea.
Erika Irusta Rodríguez
Doula, pedagoga, mujer cíclica y peregrina del Camino Rubí
“The law of attraction is this: You don’t attract what you want. You attract what you are.” "Tu no atraes lo que quieres. Tu atraes lo que eres."
miércoles
David Bohm y la conciencia

Recientemente me he referido a las ideas de David Bohm expresadas en su famoso libro La totalidad y el orden implicado. Bohm, a quien tanto venero, no es de aquéllos que acaban enfrascándose en un reducido espacio de investigación. Es un hombre de pensamiento, bien formado en la teoría cuántica, avezado conocedor de los pensamientos de Einstein y profundo filósofo de la naturaleza última de la materia. Fue un pensador con espíritu libre, capaz de captar la realidad holística del ser tal y como refleja en su obra póstuma The Undivided Universe, publicada en 1993.
Durante los últimos quince años de su vida, Bohm publicó varios escritos que apuntan hacia una descripción única y unificada de la realidad, promovida por una mente material cósmica. The Undivided Universe es una síntesis global de su pensamiento científico-filosófico donde se formalizan matemáticamente algunos conceptos físicos, por cierto, polémicos.
Es la obra final de un físico heterodoxo, conciente de la necesidad de abrir nuevos horizontes en las ciencias físicas para ofrecer una visión más completa y consistente de la experiencia psíquica. Se trata de la obra de madurez que, desde la base de su teoría de variables ocultas, da consistencia matemática a sus ideas físico-metafísicas relacionándolas con el fenómeno de la conciencia.
La característica fundamental del pensamiento de Bohm es la unidad múltiplemente conexa de la realidad. El mundo físico posee una estructura dinámica que produce la enorme diversidad de seres y fenómenos que constatamos por los sentidos. Es un sistema plural en continuo cambio que, sin embargo, goza de un substrato interno que lo sustenta, rige y unifica.
El conjunto de fenómenos físicos, biológicos y psíquicos que acontecen en la realidad sensible y perceptible conforman el orden explicado de Bohm que está constituido por el conjunto de sucesos susceptibles de comprobación experimental por alguna disciplina científica. Se trata del orden contingente de la realidad que, sometido a las leyes de causa-efecto, no puede en última instancia explicarse a sí mismo.
Es allí cuando, Bohm propone elorden implicado como fundamento ontológico del orden fenomenológico explicado. Más allá de las leyes físicas mecanicistas propias del orden sensible, existe una totalidad primaria, indivisible y atemporal que unifica, ordena y causa el orden explicado. Este orden implicado, multidimensional, permite explicar ontológicamente la contingencia, más o menos azarosa, del mundo físico fenoménico y dotarlo de una unidad psicobiofísica que suprime cualquier fragmentación aparente.
No existen dos órdenes distintos de realidad, sino una única totalidad implicado-explicada. El orden explicado es parte constitutiva del orden implicado, que le da razón de ser. Toda la realidad explicado-implicada es la existencia promovida por un fondo de energía en incesante actividad, un holomovimiento causal que todo lo genera y sustenta. Este movimiento holístico incluye también una dimensión psíquica de la materia. Es un todo dialéctico de energía y mente que causa el orden explicado físico y psíquico.
Tras el encuentro intelectual entre Bohm y el filósofo oriental Jiddu Krishnamurti, Bohm se percata del complemento metafísico a su teoría física y comienza a preguntarse por la explicación científica de la conciencia. Ambos pensadores se encontraron por primera vez en 1961. Fruto de sus diálogos han surgido diversas publicaciones y numerosos (e interesantes) videos que están disponibles en línea, como el que sigue:
(para ver más videos recomiendo visitar ESTE sitio)
Bohm distingue entre pensamiento y conciencia. El pensamiento es la facultad mental adquirida y consolidada que rutinariamente nos permite actuar adecuadamente en un medio. Lo constituyen tanto el conjunto de destrezas físicas como psíquicas. Es el modus operandi ordinario. El pensamiento habilita un proceso psíquico para construir una imagen coherente del mundo, útil para la supervivencia y es el resultado de la acción conjunta de la mente y las percepciones.
Sin duda, actuar conforme al pensamiento supone un comportamiento individualista en tensión con el de otros individuos. Como fruto de este modo psíquico de acción se producen todas diferencias y fragmentaciones que observamos en nuestras sociedades. En On Dialogue (1997) se recogen una serie de conferencias que buscan paliar este mal disgregador, a partir de un nuevo funcionamiento de la mente: el pensamiento consciente o conciencia.
El pensamiento es limitado por definición al tratar con abstracciones de una realidad global en sí misma. La conciencia es el modo complementario del funcionamiento psíquico. Es capaz de percibir sin la habituación cultural propia del pensamiento. En el pensamiento consciente es posible contemplar la realidad directamente, sin mediaciones, y lograr percibir la realidad en su conjunto tal cual es. La conciencia, en definitiva, es la capacidad de la mente para percibir directamente. Es desde donde se produce la experiencia cumbre, que alguna vez describí. Es la dimensión psíquica que nos abre a lo nuevo y, por tanto, es fuente de toda creatividad. La originalidad propia del modo consciente del psiquismo permite romper con la superficialidad del pensamiento y sumergirse en las profundidades ontológicas de la realidad. Gracias a la conciencia el hombre puede religarse a la realidad en su conjunto. Más allá del pensamiento funcional, la conciencia permite contactar directamente con el fundamento dinámico del ser.
Para Bohm, el ser humano es una mente individual. Es un ser material individualizado con capacidad para percibir conscientemente la realidad última. Fundamentado en la mente cósmica originaria, el hombre es un ser material psíquico con relativa independencia del todo capaz de sentir físicamente y pensar conscientemente la realidad. Como sujeto autónomo el ser humano puede aislarse de la dinámica cósmica y funcionar en un reducto de la creación con el modo pensamiento. El pensamiento es suficiente para subsistir con relativo éxito en nuestra sociedad. Sin embargo, el hombre, como mente individual ligada al cosmos, está llamado a un comportamiento consciente superior.
La mente individual es susceptible siempre de ser activada concientemente y salir del modo pensamiento. La conexión entre la mente cósmica y la mente individual produce, según Bohm, la experiencia de la percepción directa consciente: experiencia cumbre. El hombre se hace conciente de su dimensión psíquica superior y alcanza una visión más íntegra y ajustada de la realidad global.
Para Bohm, el orden psicobiofísico explicado y el orden implicado son parte indiferenciada de un todo material consciente que lo causa. Este movimiento global coherente, es el fundamento causal de todo ser, orden y estructura. El holomovimiento es la realidad última; es materia-conciencia en movimiento. Desde el orden implicado la incesante actividad psicofísica emerge hacia órdenes cada vez más explicados hasta constituir el ser consciente fenomenológico. El fenómeno de la conciencia es, pues, la esencia desplegada de mente y materia. Cada ser consciente es una realidad material con actividad psíquica, capaz de explicitar las propiedades intrínsecas del ser último de mente y energía.
Bohm considera a la conciencia como un fenómeno emergente. El cerebro es una estructura material susceptible de generar conciencia. La ordenación adecuada de la masa cerebral a través de interacciones físicas produce la experiencia consciente. Para Bohm, la conformación de un estado cerebral cuántico tras la acción de fuerzas no-locales, permitiría explicar la experiencia mística como la acción directa de la mente cósmica sobre una mente individual. Aun conscientes de que no existe constatación experimental de esta teoría no-local de la conciencia, sin duda, la propuesta de Bohm es una tentativa científica para explicarla físicamente. Las propuestas especulativas de Bohm representan un hito en la historia en el diálogo de la física con la espiritualidad.
“The law of attraction is this: You don’t attract what you want. You attract what you are.”
"Tu no atraes lo que quieres. Tu atraes lo que eres."
lunes
Jiddu Krishnamurti: ¿Por qué hemos inventado a Dios? - Servicios: Toldos Tapia - San Pedro Alcántara - Marbella - Málaga
Krishnamurti enseñó que la verdadera comprensión sólo puede ser obtenida a través de una completa conciencia de la mente y de sus imágenes, que se reflejan continuamente en las relaciones que uno establece con los demás. Krishnamurti también enseñó que los sistemas no transforman a la gente: la gente transforma los sistemas. Creía que el cambio real ‑la revolución‑ ocurre cuando la gente se mueve desde su polarización en las percepciones de los sentidos hacía una actitud donde se rige por valores libres de las trabas impuestas por influencias externas.
Existen siete escuelas en distintas partes del mundo donde los niños son educados de acuerdo con la perspectiva de Krishnamurti sobre el aprendizaje y el autoconocimiento: una en Ojai, otra en Brockwood Park (Hampshire, Inglaterra) y cinco en la India.
Sobre nuestra Vida Interior
La felicidad llega cuando estamos haciendo algo que amamos de verdad y no porque lo que hacemos nos dé riquezas o nos haga una persona destacada.
La angustia es miedo inmenso a un no se qué, a un no sé cuándo y a un no sé dónde, pero que nos hace sufrir sin descanso, como si fuéramos atacados por un enemigo invisible oculto dentro de uno mismo. La gente tiene angustias porque vive con el corazón sucio.
Siempre tapamos la nada interior con alguno de los llamados pecados capitales.
Sobre el Amor
El amor no es una cosa de la mente. Y solo cuando está de veras quieta, que no espera nada, ni pide ni exige ni busca ni posee, cuando ya no tiene celos ni temor ni ansiedad, cuando está realmente en silencio, sólo entonces es posible el amor.
La razón de que no tengamos amor es porque las cosas de la mente han llenado nuestros corazones (celos, envidias, deseos de ser alguien, ambición, éxito).
El amor sólo puede existir cuando está ausente el pensamiento del "Yo" y la libertad con respecto al "Yo" reside en el conocimiento propio y así llega la comprensión.
El amor no tiene nada que ver con la sensación, que no es un medio para realizarse. El amor existe por sí mismo, sin ningún resultado.
Para la mayor parte de la gente, el amor está vinculado con el sexo y el placer y todos los tormentos que los acompañan: celos, envidias, antagonismos.
Uno ha de terminar con todo el conocimiento acumulado cada día, heridas psicológicas, compararse con otra persona, compadecerse a sí mismo...
terminar con todo eso cada día, de modo que al día siguiente la mente de usted sea fresca y joven. Una mente así nunca puede ser lastimada, y eso es inocencia.
Uno de las cosas extrañas relacionadas con el amor es que cualquier cosa que podamos hacer, será correcta si amamos. Cuando hay amor, la acción es siempre correcta, en todas las circunstancias. Y cuando existe esa calidad del amor, hay compasión. La compasión implica pasión por todo.
Sobre el Temor
Sólo podemos liberarnos del temor cuando nos conocemos a nosotros mismos.
Si uno quiere comprender y librarse del temor, debe comprender también el placer, ambos están relacionados entre sí. Son las dos caras de la misma moneda. No se puede estar libre de uno sin estar libre del otro: Si se nos niega el placer nos aparecerán todas las torturas psicológicas.
Sobre la Dualidad
¿Se puede vivir en este mundo completamente sin ambición, sin compararse jamás con nadie?. Porque tan pronto se compara, hay conflicto, envidia, deseo de lograr cosas, de superar al otro...
El propio perfeccionamiento es la antítesis misma de la libertad y del aprender. Descubra cómo vivir sin comparar y verá que ocurre algo extraordinario.
Para la mayoría de nosotros, lo difícil es desligarse de los viejos hábitos de pensamiento: "Yo soy algo", "este es el camino", "pertenezco a X", "creo en tal"...Tan pronto adopta usted esta postura, se ha separado de sí mismo y por lo tanto, es incapaz de mirar el proceso total. Y mientras exista fragmentación, tanto externa como interna, tiene que haber confusión.
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Fluyendo por Dokushô Villalba; - Michael Jackson and Eddie Murphy "Whatzupwitu" - Servicios: LAWYERS OF SPAIN - MARBELLA

El sexto patriarca Hui-neng alcanzó un súbito despertar al oír la frase del Sutra del Diamante según la cual “cuando la mente no se detiene sobre nada, la verdadera naturaleza de la mente aparece”. En el lenguaje moderno a esto se le llama «fluir».
Fluir es una manera de ser en el tiempo, de ser tiempo. Aquí y ahora nuestras sensaciones, percepciones, ideas, imágenes, emociones, recuerdos, anhelos, rechazos, etc. forman el río de la actividad de la mente. Este río fluye instante tras instante. Nunca está quieto. A esto se le llama impermanencia.
Cuando sentimos que nuestro propio ser es un río que se desliza y se transforma continuamente, puede que surja el miedo. El miedo genera resistencias. A veces tenemos la sensación de que el río de la vida fluye demasiado rápido. Por lo tanto queremos poner diques de contención para controlarlo, pero ya Lao-tsé, en el Tao Te King, dijo que “el mundo es una vasta corriente de energía imposible de controlar”. Es importante que comprendamos y aceptemos este «imposible de controlar». En el Zen se dice fukatoku, «imposible de aferrar», imposible de detener. Es inútil pues resistirse.
Además debemos comprender que no existimos solos. Nuestra mente existe en interdependencia con la mente de todos los seres humanos, de todos los seres vivientes. Nuestra mente sólo existe en interdependencias con el movimiento del sol, de la luna y de las estrellas. Nuestra mente es como una gota de agua dentro de una corriente de agua inmensa, enorme, y no podemos oponernos al curso de los acontecimientos aplicando nuestros miedos y resistencias a voluntad.
Fluir es no resistirse, aceptar, entregarse al río de la vida. Esta es la razón por la que durante zazen debemos evitar el estancamiento, la fijación. El estancamiento se produce cuando aparece el apego o el rechazo a cualquiera de los contenidos que atraviesan, instante tras instante, nuestro campo de experiencia. El cansancio, por ejemplo, no debe ser considerado como obstáculo. Simplemente es una percepción más que surge en el curso del río de la mente. El miedo tampoco es un obstáculo cuando podemos observarlo con ecuanimidad.
Según la teoría científica nada puede alcanzar ni superar la velocidad de la luz pero, según la enseñanza de los Budas y Patriarcas, la conciencia - cuando no se detiene en nada, cuando no es frenada por nada- es mucho más rápida que la luz.
Del libro "Fluyendo en el presente eterno"
Dokushô Villalba
Ediciones Miraguano, Madrid.

Spanish Lawyer Antonio Flores speaks for BBC Inside Out North West
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ENTREVISTA: JORDI PIGEM, autor de BUENA CRISIS
El sistema se desmonta y tenemos la oportunidad insólita de cambiar el mundo.
Jordi Pigem es el filósofo de nuestro tiempo. Así lo demuestra en su nuevo libro Buena Crisis (Ed. Kairós y Ara Llibres), donde realiza un fiel retrato del especial momento en que nos ha tocado vivir. Sus recetas a los grandes retos se pueden resumir en dos líneas: acabar con el divorcio entre el ser humano y el resto de la naturaleza y empezar a buscar la felicidad en la creatividad, la solidaridad y las relaciones humanas. El consumismo y el materialismo son el pasado, ha llegado la época del postmaterialismo. Pigem ha sido profesor del Schumacher College, colaborador de Raimon Panikkar, Fritjof Capra… Y lo más importante: es muy buena gente.
Buena Crisis es el título de tu último libro. Normalmente crisis se suele asociar a algo negativo pero tú apuntas a algo positivo.
La palabra crisis viene de un término médico empleado para describir el momento en el cual el paciente se sana o empeora. Si se sana, se decía tradicionalmente que el paciente había tenido una crisis feliz, favorable o una buena crisis.
Estamos en un sistema que ya estaba enfermo y ha entrado en crisis, es decir, puede empeorar y volverse más hacia la sed de control, la violencia, la alienación o bien puede transformarse hacia un mundo más sano, más sensato, más ecológico, más justo y más sabio.
Es útil darnos cuenta de que esto nos da un poder de actuación que antes no teníamos. En una situación estable puedes intentar cambiar cosas y nada se mueve. En cambio en una situación de crisis todo está en transformación y es mucho más fácil incidir en el curso de las cosas.
Ahora todo está fluyendo y es mucho más fácil orientar los cambios en el sentido que creamos que son positivos. La única certeza que podemos tener es de que nada se quedará igual.
En un mundo en donde cada vez hay más desigualdades y formas de explotación cada vez más sutiles, el hecho de que llegue una crisis como esta es una campanada que nos despierta. La bonanza económica y la posibilidad de consumir cada vez más eran como un soborno a nuestra consciencia que nos hacía ignorar los problemas terribles del mundo, a nivel de derechos humanos y de crisis ecológica, por ejemplo. Creíamos que como yo cobro a final de mes y me puedo comprar lo que quiera, el sistema funciona.
Del mismo modo que hemos creído que la economía es la clave del bienestar de una sociedad, creíamos que el consumo era la clave del bienestar humano. Ahora sabemos que no es así. Y al desmontarse todo este sistema de creencias, todos los problemas que ya estaban ahí, pero que la sociedad prefería ignorar, ahora nos miran a la cara.
Es una medicina amarga…
Sí, pero nos despierta de un estado de sopor. El sistema era como un gigante sonámbulo que avanzaba estrujando ecosistemas, comunidades y el equilibrio del planeta bajo sus pasos. Ahora el sistema se desmonta y nos damos cuenta de que tenemos la oportunidad insólita, increíble y privilegiada de poder cambiar el mundo.
Pocas generaciones han podido sentir que sus decisiones pueden afectar el futuro, no solo de su comunidad local sino del conjunto de la Tierra. Estamos en un momento muy duro y muy difícil pero también podemos pensar que es un gran privilegio haber venido a la Tierra en este momento. Tener una vida humana en esta época de transformación enorme, con todas las posibilidades ilimitadas que ello conlleva, es la experiencia más interesante que se puede pedir.
El materialismo ha tenido una serie de manifestaciones políticas, como el capitalismo y el comunismo. ¿Qué tipo de organización social puede emanar de este nuevo paradigma holístico?
La visión holística del mundo lleva por naturaleza a sistemas de gobiernos mucho más descentralizados. El poder está en las comunidades locales. Se trata de una sociedad en donde no hay estructuras jerárquicas, no hay personas que lideran al conjunto de la población, sino que cada uno es capaz de tomar mayor responsabilidad por lo que hace y consume, por su impacto en la comunidad local y en el conjunto de los ciclos de la tierra.
Creo que esta crisis marca el principio del fin de la globalización económica y eso abrirá espacios de diversidad cultural que hasta ahora se habían ido sofocando. Permitirá una mayor diversidad de maneras de actuar en sintonía con los ritmos de cada ecosistema. De hecho, es así como las culturas han ido evolucionando siempre: en sintonía con los ritmos climáticos y biológicos del ecosistema que las acoge, cosa que ahora prácticamente no tenemos en cuenta.
Ahora mismo lo que tenemos a nivel político es la gran transición desde estructuras rígidas y jerarquías centralizadas a toda una serie de iniciativas participativas que van a ir surgiendo a nivel local.
Todo esto comporta fomentar la participación ciudadana y la recuperación de maneras autosuficientes de vivir. Recuperar oficios que se estaban perdiendo, recuperar variedades agrícolas locales que se estaban abandonando. Hay que fortalecer estas comunidades locales y dejar que las estructuras más globales sean solo como un paraguas protector, no como una pirámide que acumula el poder en su cúspide. Sería un poder que emerge de abajo a arriba, no de arriba a abajo.
¿A nivel simbólico estaríamos hablando de pasar de la fórmula piramidal al trabajo en red?
Sí, exacto. La pirámide es una metáfora que vale mucho para los sistemas que hemos creado hasta ahora, tanto políticos como empresariales. Pero la naturaleza no funciona así. El concepto de pirámide puede asociarse con nociones teológicas que proclaman un dios superior que está por encima de la Tierra. La versión del cristianismo que ha triunfado (que no es por ejemplo la de San Francisco) es muy jerárquica y se ha vuelto compatible la visión del mundo hasta ahora hegemónica, en la que destaca la competición y la lucha por la supervivencia, todo se rige por leyes mecánicas y lo que tiene más fuerza triunfa.
La visión holística nos revela que todas las cosas están íntimamente relacionadas y todo depende de todo lo demás. Es una visión mucho más compatible con la idea de red. Cada acto, como una piedra que cae en un estaque, genera ondas que luego se van expandiendo. En esta crisis, las pirámides se derrumban y las redes se fortalecen. Todos sabemos que las estructuras piramidales ya no funcionan.
Inventar estructuras piramidales es un experimento de la humanidad que hemos comprobado que no funciona. Y no funciona ni siquiera para los que están arriba, muchos de los cuales están colmados de insatisfacción.
Ahora nos toca probar formas nuevas de organización. Sabemos que el cosmos y la vida funcionan en red. Cuanto más funcionemos en red nosotros, más fluiremos con la naturaleza y mejor nos irá.
¿Es el universo un lugar acogedor?
Los pueblos indígenas tradicionales se han sentido parte de su ecosistema inmediato y del Universo. Cuando miran a la Luna y al Sol, los ven no solo como parte de su cosmología, sino de su mitología y de su propia familia… De esa percepción primordial del mundo, en la cual nos sentíamos instintivamente hermanos de las plantas, los animales y los astros… hemos pasado a una visión mecanicista en la que consideramos que lo único real es lo que se puede medir, lo que se puede cuantificar. Eso da lugar a un mundo que puede ser controlable y eficiente en muchos sentidos, pero donde todo lo que no es cuantificable, todo lo que tiene que ver con la creatividad, la imaginación, el arte, la espiritualidad, nuestras relaciones, el amor… todo ello se percibe como una cosa accesoria y poco importante. Si creemos que lo más propiamente humano es un añadido, creamos un mundo inhumano y hostil.
Es curioso que las conclusiones a las que está llegando la ciencia de vanguardia coinciden con las filosofías espirituales más tradicionales. Parece que los científicos y los místicos acaban entendiéndose al final del trayecto.
Dos premios Nobel de Física del siglo XX, Schrödinger y Wigner, independientemente llegaron a la conclusión de que ciertos experimentos de física contemporánea solo podían explicarse satisfactoriamente si pasamos a considerar que el fundamento de la realidad no es la materia y la energía, sino la conciencia y la percepción. Eso significa un giro de 180 grados en cómo vemos el mundo desde hace siglos. Y esto no lo dicen maestros espirituales, sino premios Nobel de Física. Hay, como mínimo, paralelismos entre la visión del mundo que han cultivado las filosofías no dualistas de diversas escuelas budistas, taoístas e hinduistas, y la visión que nos presenta la física contemporánea.
La física ha descubierto cosas que los propios físicos no son capaces de asimilar en su vida cotidiana. La visión del mundo que emerge de la física cuántica borra la visión de que existen entidades separadas. La mayoría de los físicos viven en una especie de doble vida. Cuando están trabajando con la física cuántica, abrazan la visión de radical interdependencia de todas las cosas, pero cuando están en su vida cotidiana, todo vuelve a estar fragmentado y muchas cosas se siguen rigiendo por los valores tradicionales.
Nuestra cultura todavía no ha sabido integrar lo que hace ya cien años comenzó a emerger de la física cuántica y más recientemente de la neurobiología.
Tenemos la base científica para una visión holística, en la cual nos damos cuenta de que todas las cosas son interdependientes y en la que la actitud más natural y más efectiva es cooperar y no competir. De ello puede nacer espontáneamente una actitud que no es de control sino de participación de los ciclos de la naturaleza.
Del control, al fluir. ¿Cómo podemos aprender a fluir? Supongo que la confianza es la clave ¿no?
Sí, la confianza es parte de este proceso. Si nos sentimos separados del mundo y separados los unos de los otros, la única manera efectiva de actuar es controlar y competir. Es una actitud basada en la desconfianza. Pero la palabra confianza puede tener la connotación de ingenuidad. Yo usaría la palabra participación, en el sentido de que nos sentimos parte de una red de ciclos, de una red inagotable de múltiples ciclos y de ese modo podemos sentirnos parte del conjunto del universo y parte del milagro continuo de renovación de la vida.
Pasar de esta actitud de control a una actitud de fluir es lo que te permite dejarte guiar por tu creatividad. También es una actitud mucho más sana. Se puede medir fisiológicamente cómo una persona que intenta controlar tiene mucha más tensión que una persona que siente que participa en el fluir de las cosas, que está naturalmente más relajada.
En una visión del mundo en la cual las cosas están separadas hay que unirlas con vínculos de control o con leyes mecánicas que rijan su funcionamiento. Una visión más participativa nos lleva a fluir con los ciclos de la naturaleza y con los ciclos de las relaciones humanas.
Hay pensadores que opinan que los humanos ya no podemos reintegrarnos en los ciclos de la naturaleza, que la expulsión del Paraíso es definitiva
La raíz del problema que tenemos hoy en día es el dualismo entre nosotros y el mundo, que se manifiesta por ejemplo como dualismo entre la humanidad y la naturaleza. La clave para conseguir un mundo que funcione es superar ese dualismo.
Hay actitudes que parten de la idea de que los humanos estamos aquí para administrar el planeta. Parten de la arrogancia de creer que saben cómo funciona el planeta.
Pero tal como nosotros respiramos sin ser conscientes de todos los procesos ligados a nuestra respiración y tal como nuestro corazón late sin que nosotros sepamos cómo, nadie sabe en detalle cómo funcionan los innumerables ciclos en continua transformación que constituyen la naturaleza.
La naturaleza es líder en tecnología porque todo lo que crea es mucho más complejo, mucho más bello y mucho más eficiente que lo que creamos nosotros. Creer que nosotros podemos controlar artificialmente el equilibrio ecológico de la Tierra es de una gran ingenuidad y arrogancia.
Los seres humanos de los países ricos y de las elites ricas de los países del Sur hemos vivido de un modo que nadie nunca antes había vivido. Volar, adaptar la temperatura de cada sala a lo que nosotros queramos y regular todo lo que ocurre a nuestro alrededor, importar comida de la otra punta del mundo y disponer de todo tipo de artilugios electrónicos… son comodidades que ni siquiera los grandes emperadores tenían, pero hemos terminado creyendo que esta era la manera natural de vivir.
¿La solución pasa por vivir con menos?
La economía convencional sigue ignorando que depende de la naturaleza. La inminente escasez de recursos energéticos clave nos obliga a reconocer que la vida que hemos estado llevando en las últimas décadas no es sostenible. Si queremos perdurar como una especie integrada en los ciclos de la tierra, hemos de consumir menos energía y hemos de aprender a vivir mejor con menos, ser más felices con menos.
No hay ninguna alternativa energética viable que sea capaz de proporcionar el nivel del consumo que hemos tenido hasta ahora. Pero eso no es una mala noticia, porque esta sociedad de consumo es una fuente de adicciones y de problemas psicológicos que antes no existían. Hay que reaprender a vivir mejor con menos energía externa y en cambio potenciar nuestras energías interiores: la creatividad, la solidaridad…
Hemos de limitar nuestro impacto en el medio, pero hay mil cosas que son ilimitadas: la amistad, la solidaridad, la imaginación, la creatividad, el arte, la capacidad de aprender… siempre las podemos potenciar.
Todo lo que no depende de una base material, no tiene límites. Darnos cuenta de que estamos en un mundo de posibilidades ilimitadas abre la puerta a darnos cuenta de que el mundo que podemos crear tampoco tiene límites. Tal vez nos espera un mundo que ahora mismo no podemos imaginar. Tiene el potencial de ir a peor o a mejor. Podemos vivir una mala crisis o una buena crisis. Nos espera un mundo que no será como este. Contribuir a que sea un mundo mejor está en nuestras manos, y en nuestro corazón.
“The law of attraction is this: You don’t attract what you want. You attract what you are.”
"Tu no atraes lo que quieres. Tu atraes lo que eres."
JORGE BUCAY "MÉDICO DEL ALMA"; CARL SAGAN: DIOS, EL UNIVERSO Y TODO LO DEMÁS; SERVICIOS: HERBORISTERÍA AZUR: DIETAS, TERAPIAS, ASERSORAMIENTO INTEGRAL
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Dios, el Universo y Todo lo Demás, es un coloquio educacional entre Stephen Hawking, Carl Sagan y Arthur C. Clarke, sobre la gran teoría unificada de las leyes que gobiernan el Universo. Este iluminador instructivo programa profundiza en temas como la Teoría del Big Bang, la expansión del Universo, los agujeros negros, la vida extraterrestre y los orígenes de la creatividad.
Tres grandes de la divulgación científica y de la ciencia, cada uno experto en una temática diferente, reunidos por primera y única vez en un mismo plató de televisión. Divulgación científica, cultura, pensamiento crítico en un mismo programa.
Es curioso ver como ha evolucionado desde 1988 a nuestros dias, lo que se conoce como un "Talk-show". Que diferencia con lo que nos ponen a diario en las televisiones actuales.
DISFRUTELO, ES ALGO TOTALMENTE IRREPETIBLE, a continuación hay 5 vídeos que comprende el programa fecha de 1988, expectácular.
EMMET FOX: Las Siete Grandes Leyes Mentales " Dale valor a tu vida"
PRIMERA
LEY DE LA SUSTITUCIÓN
Esta ley dice que la única manera de librarse de cierto pensamiento es sustituirlo por otro. No se puede descartar directamente un pensamiento. Sólo puede substituírselo por otro. En el plano físico no ocurre así, se puede dejar caer un libro o una piedra abriendo sencillamente la mano y soltando el objeto, pero en el pensamiento, ese recurso no funciona. Si quiere suprimir un pensamiento negativo, la única forma de conseguirlo consiste en pensar en algo positivo y constructivo, es como si, digamos, para dejar caer un lápiz, fuera necesario poner una pluma, un libro o una piedra en su mano cuando el lápiz caiga.

Cuando lo invaden pensamientos negativos, no los combata, sino piense en algo positivo. ... a veces los pensamientos negativos parecen asediarlo con tanta fuerza que no puede superarlos, eso se llama un acceso de depresión, o de preocupación, o tal vez, un arranque de cólera. En ese caso, lo mejor es buscar a alguien con quien hablar de cualquier tema o distraerse, ir al cine o al teatro, o leer un libro interesante, una buena novela una biografía, o una crónica de viajes o algo así. Si se pone a combatir la marea negativa, lo que obtendrá, probablemente, será incrementarla.
Preste atención a algo muy distinto, negándose resueltamente a pensar en la dificultad o a recrearla y, más tarde, después que se haya alejado completamente del problema, puede regresar con confianza y afrontarlo mediante un tratamiento espiritual.
SEGUNDA
LA LEY DE LA RELAJACIÓN
En todo trabajo mental, el esfuerzo se derrota a si mismo. Mientras más esfuerzo realice, menos resultados obtendrá. Esto, es lo opuesto a lo que encontramos en el plano físico, pero no nos sorprende porque en muchos casos, las leyes de la mente son el reverso de las de la materia.
En el plano físico, generalmente, mientras más esfuerzo se realiza, mayor es el resultado. Mientras más fuerza se aplica a un taladro, más rápido se logra un agujero, mientras con mayor fuerza se martilla un clavo, más rápidamente penetrará la pared. Exactamente lo contrario ocurre con el pensamiento.
Cualquier intento de presión mental está destinado de antemano al fracaso porque en el momento en que comienza la tensión, la mente deja de funcionar con creatividad y se limita a trabajar según el viejo molde habitual. Cuando uno trata de forzar las cosas mentalmente, cuando uno trata de apresurarse mentalmente, sencillamente detiene su poder creador. Para que la mente vuelva a ser creativa, hay que suprimir su tensión mediante un relajamiento consciente.
En todo trabajo mental, sea relajado, apacible y no se apresure, pues el esfuerzo se derrota a sí mismo.
TERCERA
LEY DE LA ACTIVIDAD SUBCONSCIENTE
No bien el subconsciente acepta cualquier idea, de inmediato trata de llevarla cabo. Utiliza todos sus recursos (que son mucho mayores de lo que se suele suponer) para ese fin. Utiliza todo ápice de conocimiento que uno haya acumulado, la mayor parte del cual se ha olvidado por completo, para conseguir su propósito. Moviliza los numerosos poderes mentales que uno posee, la mayoría de los cuales uno nunca emplea conscientemente. Aprovecha la energía ilimitada de la mente. Alinea todas las leyes de la naturaleza a medida que éstas operan tanto dentro como fuera de usted para obtener lo que persigue.
A veces consigue inmediatamente su objetivo. A veces le toma un poco más de tiempo; otras veces, mucho tiempo, dependiendo de las dificultades que haya que superar. Pero si el objetivo no es completamente imposible, el subconsciente lo logrará, una vez que acepte la idea.
La ley se cumple tanto con las ideas buenas como con las malas. Esta ley, cuando se utiliza negativamente, provoca enfermedades, problemas y fracasos; cuando se utiliza positivamente, genera salud, libertad y éxito. La armonía es inevitable cuando nuestros pensamientos son positivos, constructivos y generosos.
Lo único que hay que hacer pues, es conseguir que el subconsciente acepte la idea que queremos reproducir, y las leyes de la naturaleza harán el resto: producirán el cuerpo sano, las circunstancias armoniosas, la carrera exitosa. Nosotros damos las órdenes; el subconsciente hace el trabajo.
CUARTA
LA LEY DE LA PRÁCTICA
La práctica conduce a la perfección. Ese familiar proverbio encierra una de las grandes leyes de la naturaleza humana, la cual - como es una ley - nunca, bajo ninguna circunstancia, se viola.
Para ser hábil en cualquier campo, es preciso practicar. Sencillamente, no hay logro sin práctica, y mientras más se practique, siempre que se haga inteligentemente, mayor será la pericia y más pronto se la obtendrá. Esto se cumple en el estudio de la música, de un idioma, cuando se aprende a nadar, a patinar, a esquiar o a volar. Se cumple en todo aspecto imaginable de la actividad humana. La práctica es el precio de la pericia.
En la vida comercial, y en cualquier clase de administración o dirección, la experiencia es la forma que adquiere la práctica; una vez más es la práctica la que conduce a la perfección. De ahí que, si otros aspectos son iguales, se suele escoger a una persona mayor para puestos de responsabilidad, y no a una persona más joven.
En la metafísica los efectos de esta ley, son particularmente impresionantes. El control del pensamiento es por completo cuestión de práctica inteligente. Pero observen que he dicho práctica inteligente. Forzar algo con violencia no es práctica inteligente, al igual que no lo es la lentitud monótona.
La práctica es el secreto del logro. Podemos parodiar a Dantón y decir: ¡Práctica...! ¡Y más práctica...! ¡Y todavía más práctica!
QUINTA
LOS DOS FACTORES
Todo pensamiento está integrado por dos factores: el conocimiento y el sentimiento. Un pensamiento está integrado por una porción de conocimiento con una carga de sentimiento y es solo el sentimiento el que da poder al pensamiento. Por importante o magnífico que sea el contenido de conocimiento, si no está vinculado a un sentimiento, no pasará nada. Por otra parte, por poco importante o insignificante que sea el contenido del conocimiento, si hay una carga de sentimiento, algo pasará.
En la naturaleza, el pájaro simboliza esta ley natural. Un pájaro tiene dos alas, ni más ni menos, y las dos deben funcionar para que pueda volar.
No importa que el contenido de conocimiento sea correcto o no, mientras uno crea que es correcto, recuerde que lo que importa es lo que creemos de verdad. Un informe sobre algo puede ser muy inexacto, pero si usted lo cree, tiene el mismo efecto sobre usted que si fuera cierto; y ese efecto, una vez más, dependerá de la cantidad de sentimiento que contenga.
Cuando comprendemos esta Ley advertimos la importancia de aceptar sólo la Verdad concerniente a la vida en toda la fase de nuestra experiencia. No hay duda de que: "Conoced la Verdad, y la Verdad os hará libres." Ahora comprendemos por qué los sentimientos negativos (el miedo, la crítica, etc.) son tan destructivos y por que una sensación de paz y de buena voluntad constituye un enorme poder de curación.
SEXTA
AQUELLO EN LO QUE UNO PIENSA, CRECE

Aquello en lo que uno piensa, crece. Esta es una máxima oriental, y resume las mayores y más fundamentales de todas las Leyes de la Mente.
Aquello en lo que uno piensa, crece. Cualquier cosa a la que usted de acceso en su mente, se magnifica en su vida. El sujeto de su pensamiento puede ser bueno o malo; la ley funciona y la condición crece. Cualquier asunto que usted mantenga fuera de su mente, puede reducirse en su vida, pues lo que no se usa, se atrofia.
Mientras más piensa en su indigestión o en su reuma, más se agravarán esos males. Mientras más piense que usted está sano, que está bien, mejor estará su organismo. Mientras más piense en las carencias, los malos tiempos, etc..., peor andarán sus negocios; y mientras más piense en la prosperidad, la abundancia y el éxito, dará a su vida una proporción mayor de esos bienes.
Mientras más piense en sus cuitas, o en las injusticias que ha sufrido, más pruebas de ese tipo seguirá recibiendo; y mientras más piense en la buena suerte que ha tenido, más buena suerte recibirá.
Esta es la Ley Mental básica, fundamental, que lo abarca todo. En realidad toda enseñanza psicológica y metafísica no es mucho más que un comentario sobre esta Ley.
SÉPTIMA
LA LEY DEL PERDÓN
Es una ley mental inquebrantable que uno tiene que perdonar a otros si quiere superar las dificultades y lograr un verdadero progreso espiritual.
Quizá la importancia vital del perdón no sea obvia a primera visita, pero puede estar seguro de que no es simple coincidencia que todo gran maestro espiritual, comenzando por Jesucristo, haya insistido tan enérgicamente en el perdón. Debe perdonar las injurias, pero no sólo de palabra o como una cuestión formal, sino sinceramente de corazón; así es. Usted no perdonará por el bien de otra persona, sino por su propio bien. Para esa persona el perdón no significará gran cosa (a menos que fije una serie de valores a partir del perdón), pero para usted tendrá una gran significación. El resentimiento, la condena, la ira, el deseo de ver a alguien castigado son cosas que corrompen su alma por muy astutamente que usted disimule esos sentimientos, como esas cosas tienen un contenido emocional más vigoroso de lo que cualquiera sospecharía le afianzan sus problemas, los remachan. Lo encadenan a muchos otros problemas que en realidad no tienen nada que ver con los agravios originales.
Perdonar no significa que usted deba simpatizar con el delincuente o que quiera conocerlo, sino que usted debe desearle el bien. Usted, por supuesto, no debe permitir imposiciones o malos tratos; debe librar sus propias batallas, y librarlas con oraciones, justicia y buena voluntad no importa que usted pueda olvidar las injurias o no, aunque si usted deja de pensar en ellas, probablemente las olvide pero debe perdonar.
Del libro de Emmet Fox: "Dale valor a tu vida"
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La inteligencia ha dejado de ser la capacidad para resolver un problema para ser la capacidad de ingresar en un mundo compartido



